Comunicado de la Coordinación de Derechos Humanos y Paz de La OPIAC

386

Los pueblos indígenas de la amazonia colombiana, se caracterizan por vivir y pervivir con la naturaleza y su entorno, es así como desde esa osmovisión se ha visto a la madre tierra como la fortaleza espiritual más asentada en los pueblos. Los territorios indígenas y su ámbito de movilidad son las razones de la existencia de los pueblos, y de ahí se desprende la cultura, la justicia propia, la autoridad tradicional y todas las formas de vida y convivencia.

El departamento del Caquetá, así como los otros cinco (5) departamentos que comprenden la Amazonia colombiana, se ha venido transformado en cuanto a los compases de la guerra interna en Colombia, y los pueblos indígenas han visto cómo sus territorios a diario se convierten en escenarios de asentamiento armado de los grupos ilegales o de sus disidencias a raíz del proceso de paz firmado por el gobierno en el año 2016 con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – FARC -.

Es por eso que desde la Coordinación de derechos Humanos y Paz de La Organización Nacional de Los Pueblos Indígenas de La Amazonía Colombiana-OPIAC

DENUNCIAMOS:

  1. Que en nuestros Territorios ricos por su biodiversidad, donde la vida fluye y encuentra su equilibrio, hemos evidenciado el crecimiento de las disidencias de las FARC. A ello se suma el abandono por parte de las instituciones locales y del Estado de estos territorios propiciando que se conviertan en escenarios de conflicto y de asentamiento de grupos ilegales, lo cual obstaculiza el ejercicio milenario de gobernanza indígena de nuestras autoridades tradicionales.
  2. Que desde el mes de octubre de 2018, en los resguardos Coemaní, Los Estrechos, Uitora, Coropoya, del departamento del Caquetá donde cohabitan alrededor de 150 familias de los Pueblos Korebaju y Huitoto, hemos sido asediados por la presencia de milicianos de este grupo armado ilegal. La función principal de estos milicianos es el mantenimiento estructural del plan de convivencia de las disidencias dentro de los resguardos donde habitan, los cuales consisten en la exigencia de “vacunas” a las autoridades.
  3. Que la presencia del Estado a través de sus instituciones estatales o militares es nula en el territorio, lo que dificulta el ejercicio de coordinación y de denuncia de estas acciones de vulneración directa de los derechos colectivos de los pueblos indígenas.
  4. Que el vicepresidente de ASCAINCA, comunero, líder indígena del departamento del Caquetá, y coordinador de Derechos Humanos de la misma organización, y forzado a abandonar el territorio junto a su familia en el mes octubre del 2018, debiendo asentarse en el municipio de Solano, Caquetá, donde reside actualmente.
  5. Que actualmente el esquema de seguridad brindado por la Unidad Nacional de Protección -UNP es precario, y no atiende las necesidades de protección que merece la difícil situación de riesgo a la que se enfrenta comunero y líder indigena y su familia.

Por Todo lo anterior:

DESDE LA COORDINACIÓN DE DERECHOS HUMANOS Y PAZ DE LA OPIAC Y COMO PUEBLOS INDÍGENAS AMAZONICOS EXIGIMOS:

  1. Al Estado colombiano y al Gobierno Nacional proteger nuestros derechos individuales y colectivos evitando que continúen las vulneraciones a los DDHH y las infracciones al DIH de las que somos víctimas en este escenario en donde el conflicto armado, con sus factores subyacentes y vinculados, continúan abocándonos a la extinción física y cultural.
  2. A la Fiscalía General de la Nación, para que, en ejercicio de la Acción Penal, investigue los hechos denunciados con carácter urgente, para determinar las circunstancias y los autores de las amenazas referidas y de la situación en concreto de la violación de los derechos colectivos en los resguardos y en particular del comunero, (quien por temas de seguridad evitamos decir su nombre).
  3. A la Unidad Nacional de Protección – UNP, para que   dé continuidad al esquema de seguridad brindado en un principio y atendiendo a las necesidades de protección adecuadas y pertinentes a la persona amenazada y se estudie el otorgamiento de estas a los familiares de la víctima de estos hostigamientos.
  4. Al Ministerio Público, Defensoría del Pueblo, y demás entidades competentes, para que recepcionen de manera prioritaria la declaración sobre los hechos aquí referidos y se preste atención inmediata al comunero y líder indígena amenazado.
  5. A la Gobernación del departamento del Caquetá, para que asuma sus obligaciones legales y jurisprudenciales, dispuestas en el Auto 004 de 2009 emitido por la Corte Constitucional y los demás concordantes, en relación con la atención urgente, diferencial y articulada, y se convoquen a la mayor brevedad posible los escenarios correspondientes, máxime cuando se trata de Pueblos Indígenas. Lo anterior con el fin de revisar y plantear soluciones de fondo con relación a los hechos de vulneración de derechos colectivos e individuales de la población indígena afectada.
  6. Al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), para que acompañe y verifique el accionar institucional frente a los hechos denunciados, demandando celeridad en la salvaguardad de los derechos colectivos e individuales de la población indígena afectad.
  7. A las instancias nacionales e internacionales defensoras de los Derechos Humanos y los Derechos de los Pueblos Indígenas, en específico, al Sistema Interamericano de Derechos Humanos, al Mecanismo de Expertos de Naciones Unidas, a las Agencias de Naciones Unidas, Misión ONU Colombia, a la Organización Internacional del Trabajo – OIT, a la Corte Penal Internacional, a las Organizaciones de la Sociedad Civil y a las Organizaciones hermanas y amigas del Movimiento Indígena y de los Pueblos Indígenas de Colombia, acompañarnos al exigir al Estado colombiano la salvaguarda de nuestros derechos, conculcados por el accionar de actores que, en el marco del conflicto armado, tienen intereses sobre nuestros Territorios y por ello vulneran nuestros derechos fundamentales.

¡A LOS PUEBLOS INDÍGENAS EN TIEMPOS DE PAZ NOS SIGUEN ASESINANDO!

COORDINACIÓN DE DERECHOS Y HUMANOS Y PAZ DE LA ORGANIZACIÓN NACIONAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS DE LA AMAZONÍA COLOMBIANA-OPIAC

Compartir