Desde la Amazonía hacemos un llamado al gobierno nacional y los actores implicados en el conflicto social a encontrar una salida dialogada, como hacemos en la selva desde la palabra dulce y mambeada, a diversas situaciones y exigencias de las comunidades afro, indígenas y campesinas, que no fueron escuchadas y conllevaron, entre otros hechos condenables, a la masacre de Tumaco, y otros asesinatos en el Cauca, La Guajira, el Chocó y la Orinoquia colombiana, actos violentos atribuidos a las Fuerzas Militares y de Policía, según denuncia de las comunidades locales afectadas.      

Las autoridades tradicionales, comunicadores y comunicadoras indígenas de la Amazonía colombiana a través de nuestra Organización OPIAC, lamenta y repudia los sucesivos y violentos hechos contra las comunidades campesinas, afrodescendientes e indígenas, ocurridos recientemente en distintos regiones del país como la masacre de seis campesinos y tres indígenas del pueblo Awá en Tumaco – Nariño, un hecho ocurrido el pasado cinco (5) de octubre y atribuido, según las comunidades locales, a miembros de la Policía Nacional; en el Cauca el asesinato de la comunicadora indígena Efigenia Vásquez Astudillo, ocurrido el pasado 8 de octubre en la comunidad Aguatibias, territorio del Pueblo Kokonuko en el municipio de Puracé, y que según las autoridades indígenas locales fue cometido por el cuerpo de Policía ESMAD que oficiaba un desalojo territorial del predio en mención en contra de esta comunidad; así mismo en el municipio de Manaure fue hallado sin vida el cuerpo de Juana Almazo Ipuana una joven wayuu de la Guajira, hechos que están por esclarecerse aún; mientras que en el departamento de Chocó fue asesinado el líder Esquivel Manyoma del Pueblo Embera Dóvida, un crimen cometido por los grupos paramilitares emergentes según las autoridades indígenas de la región; y por último el asesinato del joven Sikuani Ramón Gaitán Amaya del resguardo UNUMA del Meta en límites del Vichada respectivamente, que según fuentes locales el hecho se dio cuando un militar abrió fuego contra el comunero indígena. Hechos sucedidos durante la última semana.   

Todo lo anterior amerita un ejercicio de reflexión sobre el uso “legítimo” de las fuerzas coercitivas del Estado, que en su función misional buscan proteger la vida humana y salvaguarde los derechos fundamentales de la población civil, pero que por lo visto en los casos anteriores se ha excedido y ha atentado contra la vida humana y los derechos de una población civil indefensa como las comunidades campesinas e indígenas referidas e, incluso ha atentado contra sus mismos principios institucionales como garantes de los derechos de la población colombiana. En este sentido destacamos la cosmogonía de nuestros pueblos amazónicos, que históricamente han mambeado la palabra para pensar bonito, y para el fluir de la convivencia humana en armonía con la naturaleza, un principio de vida cultural de respeto por la vida y la naturaleza. Por tanto, llamamos a que el ejercicio institucional involucre acuerdos comunes entre las partes para evitar actos violentos como los anteriormente mencionados.

Desde la OPIAC rechazamos la agresión policial -militar contra la comunidades locales y la población  civil, objeto de especial protección por parte del Estado y del derecho internacional humanitario que establece no agresión contra población civil desarmada, y menos aun cuando de manera justa y reiterada reclaman sus derechos o exigen el cumplimiento de los acuerdos pactados con el gobierno colombiano, en este caso. Por eso desde nuestra Organización OPIAC nos sumamos a los diferentes pronunciamientos de rechazó por parte de las autoridades tradicionales y las organizaciones indígenas del país. Exigimos respeto a la población civil por parte las autoridades militares y las instituciones encargadas de garantizar el derecho a la vida, la protección de los derechos humanos y el ejercicio y derecho fundamental a la comunicación como acción integral en pro de la vida y la cultura de nuestros pueblos indígenas. Así mismo pedimos condenar a los responsables de los crímenes mencionados, y sobre todo la garantía a nuestros ejercicio autónomo de la comunicación y el liderazgo organizativo en defensa de la vida, los bosques y los territorios ancestrales frente a las constantes violaciones y vulneraciones externas que hemos padecido los pueblos indígenas en los distintos territorios.

Organización Nacional de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana

Coordinación Secretaría General y Comunicaciones OPIAC, Harold Rincón Ipuchima - 3138052346, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.; comunicaciones: Ismael Paredes 3013510027

 

La Organización Nacional de los Pueblos Indígenas de la Amazonia Colombiana – OPIAC es una institución de derecho público de carácter especial indígena sin animo de lucro la cual ejerce una representación política de los pueblos indígenas de la Amazonia Colombiana ante instituciones de orden Nacional e Internacional; su objetivo principal es velar para que todos los derechos colectivos e individuales de sus afiliados sean respetados y reconocidos por todos los actores en Colombiana.