El 21 de abril una representación de las 5 organizaciones nacionales que aglutinan a los pueblos indígenas presentes en Colombia se tomó las calles del centro de la ciudad de Bogotá para decirle al mundo “agua si, petróleo no”, “la madre tierra es para respetarla y no para desangrarla”; esto en defensa de la tierra la cual durante siglos es despojada por la sed de riqueza de las grandes empresas transnacionales que con el permiso otorgado por los gobiernos colombianos al firmar distintos TLCs vende constantemente el territorio nacional del cual geográficamente y socialmente los más sufridos son los territorios indígenas convirtiéndolos no solo en víctimas del conflicto armado si no también en víctimas de la llegada de la “civilización, la cual hace su aparición con maquinas cuyo poder destructivo es lo suficientemente fuerte para talar las selvas y bosques, dragar los ríos, cambiar el cauce natural de las aguas que alimentan a la fauna y flora del país.

Pero el gobierno nacional y las grandes empresas nacionales y transnacionales no satisfacen sus ansias de poder con el saqueo permanente de las riquezas naturales que se encuentran a la vista de todos, las empresas privadas y publicas perforan los suelos en búsqueda de petróleo, gas, oro, diamante, hierro… en esa búsqueda causan desplazamiento de la población indígena, lo que tiene como una de las primeras causas para que en el país se tengan 35 pueblos en peligro de desaparición cultural y física.

En Colombia no hay razones para celebrar el día de la tierra, pero si hay razones para tomar las calles en el día de la tierra y señalar al nuevo colono que es cada uno de los gobiernos que sin pensarlo dos veces dedican esfuerzos a robar las riquezas que son protegidas por la población indígena.

Riquezas que al ser robadas con tratados y acuerdos mentirosos pasan a manos de los más ricos y empobrecen cada vez más a los pobladores de espacios geográficos como la amazonía colombiana la cual es habitada por 62 pueblos que luchan constantemente por el derecho a la vida y la libre autodeterminación.

Así desde la OPIAC se hace un llamado a la lucha y la resistencia por la defensa de la tierra y la vida.

 

 

La Organización Nacional de los Pueblos Indígenas de la Amazonia Colombiana – OPIAC es una institución de derecho público de carácter especial indígena sin animo de lucro la cual ejerce una representación política de los pueblos indígenas de la Amazonia Colombiana ante instituciones de orden Nacional e Internacional; su objetivo principal es velar para que todos los derechos colectivos e individuales de sus afiliados sean respetados y reconocidos por todos los actores en Colombiana.