El 8 de Marzo, las Mujeres Indígenas Resignificamos el liderazgo Desde lo Propio

 

Leticia (Amazonas), 8 de marzo de 2017.

 

Sí, es cierto, los datos que persistentemente se presentan con respecto a la situación generalizada que afrontamos las mujeres en el mundo, dan cuenta de las profundas problemáticas que hemos enfrentado y enfrentamos histórica y cotidianamente.

 

En efecto las cifras no mienten, “al menos una de cada tres mujeres ha sobrevivido a alguna forma de violencia basada en el género” y “cerca de 500.000 niñas menores de 18 años son víctimas de tráfico sexual cada año”; es una realidad que “1.400 mujeres mueren cada día por causas relacionadas con el embarazo” y que “Las muertes obstétricas directas constituyen cerca del 75 % de todas las muertes derivadas de la maternidad” y, también es una verdad a voces que “más del 80% de las 35 millones de personas refugiadas y desplazadas en el mundo son mujeres, niños y niñas” y que “en los conflictos bélicos o los desastres naturales las mujeres asumimos un riesgo extremo de sufrir actos de violencia y abusos sexuales”.

 

Este panorama general, muestra desde la periferia las cruentas circunstancias que tenemos que afrontar las mujeres indígenas en Colombia; no solo engrosamos las listas de las mujeres afectadas por estas duras circunstancias, sino que enfrentamos los escenarios directamente desprendidos del conflicto armado y sus factores subyacentes y vinculados, además de vernos obligadas a asumir las problemáticas estructurales de nuestro país: el empobrecimiento, la desigualdad, la discriminación y la exclusión nos están abocando a la desaparición.

 

Al respecto, resultan dicientes las cifras de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas; en su base de datos dicha entidad reporta 331 casos de mujeres amazónicas víctimas de desplazamiento forzado, 59 casos de amenazas, 17 casos de mujeres asesinadas, 11 casos de desaparición forzada y 4 casos de delitos contra la integridad y libertad sexual; esto sin contar el evidente subregistro y las dificultades de acceso real y efectivo a la oferta institucional que en la materia existen, debido a las distancias, el contexto amazónico y la carencia de un enfoque diferencial real en la atención prestada.

 

Reforzando lo indicado en las cifras precedentes, en estudios realizados desde las mujeres indígenas amazónicas en el marco del Auto 092 de 2008, se concluye que en tratándose de violencias contra las mujeres, el 75% de los casos identificados incluyó violencia física, el 65% violencia psicológica, el 33% violencia económica, el 19,5% violencia sexual, el 33% feminicidios y 1.6% violencia cultural o espiritual.

 

Sin embargo, a pesar de enfrentarnos con un sinnúmero de adversidades de la mayor complejidad, las mujeres indígenas amazónicas hemos sabido generar fortalezas para contener las serias problemáticas que afrontamos. Nos hemos visto en la necesidad de asumir roles de liderazgo en instancias que no eran naturales para nosotras, pero absolutamente necesarias para denunciar las situaciones que solo desde el ser mujer se podían presentar con idoneidad.

 

Y es que en la practica ser lideresas indígenas no resulta sencillo en un mundo profundamente masculinizado y occidentalizado en el cual se desconoce la otredad y la importancia de la plurietnicidad de nuestro país, como parte estructural del ser colombianos(as).

 

Las mujeres indígenas hemos emprendido una lucha desde lo propio para salvaguardar lo que somos como pueblos indígenas y como humanidad; cuidadoras por excelencia, hemos alzado nuestras voces para proteger a la madre tierra, nuestra madre, la madre de todos(as); hemos enarbolado nuestras demandas para proteger a niños y niñas indígenas, principales víctimas del conflicto armado y la desidia institucional y hemos alzado nuestros brazos exigiendo respeto por nuestros cuerpos, mentes, cultura e identidad.

 

Hoy 8 de marzo, nos unimos a las reivindicaciones de las mujeres a lo largo y ancho de mares, cordilleras, valles, ríos y ciudades y, destacamos nuestro quehacer como luchadoras y protectoras de la vida misma, sin importar las barreras que pretendan detener nuestro andar.

 

 

 

 

Muchas gracias

 

 

 

CAROL GONZÁLEZ AGUILAR

Coordinadora de Mujer y Niñez

OPIAC

 

 

La Organización Nacional de los Pueblos Indígenas de la Amazonia Colombiana – OPIAC es una institución de derecho público de carácter especial indígena sin animo de lucro la cual ejerce una representación política de los pueblos indígenas de la Amazonia Colombiana ante instituciones de orden Nacional e Internacional; su objetivo principal es velar para que todos los derechos colectivos e individuales de sus afiliados sean respetados y reconocidos por todos los actores en Colombiana.